El árbitro del partido fue Manuel Glower, tuvo una buena actuación durante 85 minutos hasta que le regaló un penal al Guadalajara por marcar una falta fuera del área como tiro penal.El partido de vuelta será el próximo domingo a las 12:00 horas en el Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria. Quien gane será campeón, si se mantiene el empate en los 90 minutos se jugarán tiempos extra imperando el criterio del gol de plata, si sigue la igualada se tirarán penales.Pero después llegó la desesperación, porque Palencia desvió un tiro de Carmona en favor de Pumas y minutos después, al 76`, hizo agua la zaga local y Salcido ubicado de emergente en la central bombeó el balón a Oswaldo, al anticipar a Botero, y su error sacudió el travesaño, lo que descontroló a la defensiva y el Parejita empujó a las redes. Silencio… Pero cuando el Rebaño parecía muerto, Lozano cometió faul sobre Carmona en la entrada del callejón derecho afuerita del área que Glower decretó como penalti, pese a los reclamos del universitario.Pumas pegó un susto al encendido Jalisco, luego de un fallido intento de Lozano, pero después vinieron el tira-tira del Bofo , la lentitud del Maza para reaccionar en el área felina a la que se incorporó constantemente y los avisos de Palencia, Sol y el propio Bautista, que dejaron un caldeado ambiente para el complemento.El torbellino rojiblanco se hizo sentir bajo esas concesiones del rival, pero la precipitación dejó ir inmejorables opciones para abrir el marcador.Aún con precauciones, el Guadalajara tuvo llegada por las facilidades otorgadas por el Jimmy al habilidoso Alberto Medina, quien en más de una ocasión se combinó con Carmona y Palencia, cuyos centros o envíos complicaron a la revolucionada zaga universitaria.Anclados en su reducto defensivo, Castro, Beltrán y Verón sólo concedían la salida del lateral izquierdo Jaime Lozano; mientras que Galindo, el Parejita López y Leandro se transformaron en otra línea defensiva, que cuando localizaban al disminuido Kikín Fonseca, éste no podía darle posesión.Tal como lo advirtieron, los Pumas decidieron esperar el primer golpe, como el gastado boxeador que sale a medir a su adversario.Escenas de una final, que estuvo llena de gritos y mentadas `al estilo Jalisco`, como las que organizaron las porras rojiblancas –"¡Puuu…!" cada que Bernal despejaba; o cuando el "¡Goya!" intentaba abrirse paso "¡Chin… a su m..!"; y de igual forma, al dirigirse a los felinos "Hugos, Hugos, chin…"; pero que tendrá que definirse el domingo en CU.Todo porque el Jimmy Lozano también la hizo de equilibrista, al frenar a Salvador Carmona al borde del precipicio.Tensión, porque Chivas volvió a padecer en la definición; nervio, frente al riesgo que representaba el contragolpe Puma; correcciones desde los banquillos y errores que estuvieron a punto de alterar el curso del partido… hasta que, una vez más, la ilusión regresó de la mano de una pifia arbitral.Fue un metro fuera del área, pero eso no importó: Manuel Glower decretó el penalti y así, como el arco iris que iluminó el caluroso atardecer tapatío, renació la marchita esperanza rojiblanca en la agonía del primer capítulo de la final.