Las acusaciones de India de que existiría un vínculo paquistaní con los ataques en Bombay que causaron la muerte a casi 200 personas aumentaron la tensión entre los dos países con poderío nuclear, y amenazan con dañar los intentos por mejorar sus relaciones.
Funcionarios indios han dicho que la mayoría o quizás los diez atacantes que mantuvieron rehenes en Bombay con asaltos coordinados usando rifles y granadas venían de Paquistán, una nación musulmana que originalmente era parte de la India mayormente hinduista y que fue fundada en 1947.
Un funcionario en Islamabad dijo que los próximos uno o dos días serían cruciales para las relaciones entre los vecinos rivales. Paquistán ha condenado los asaltos y agencias estatales han negado que esté involucrado.
Tras una batalla final entre los militantes y fuerzas de seguridad en el interior del Taj Mahal, el hotel más reconocido de Bombay, una multitud de manifestantes reunidos afuera levantaron sus puños y gritaron “Nuestros soldados vinieron y Paquistán huyó”.
Terrorista
“Hice lo correcto”. El terrorista detenido en Bombay durante la operación contra el comando que atacó esta semana la capital financiera india aseguró a la Policía que hizo “lo correcto” y no se arrepiente de su participación en los atentados, que han causado la muerte de 183 personas y heridas a más de 300. “He hecho lo correcto, no tengo remordimientos”, dijo Ahmal Amin, según fuentes policiales citadas por la cadena delhí NDTV.