El Vaticano recomendó hoy a los sacerdotes católicos no superar los ocho minutos durante los sermones de las misas, empeñarse en preparar mejor el contenido de sus predicaciones y no aburrir a los fieles.
Estas y otras sugerencias forman parte del libro "La palabra de Dios", escrito por el secretario general del Sínodo de los Obispos de la Sede Apostólica, Nikola Eterovic, que fue presentado este día en la sede de la Radio Vaticana.
En el texto Eterovic indicó que, antes de predicar la Biblia, es necesario estudiarla y acompañar dicho estudio con la oración. Además del adecuado contenido "no se deben minimizar aspectos más formales de la predicación", estableció.
"No pocos sacerdotes o diáconos tienen dificultad al preparar sus propias homilías o a hablar en público", reconoció al señalar que en París (Francia) , desde el año 2007 existen cursos para clérigos sobre cómo mejorar sus sermones.
Estos seminarios aportan cinco sugerencias: determinar el tema principal de la homilía, suscitar el interés de los fieles, hacer de todo para transmitir la propia convicción, ayudarles a memorizar el tema repitiéndolo varias veces y hacer partícipes a los feligreses con propuestas concretas, dijo.
"Puede ser útil recordar que la homilía no debería superar los ocho minutos, tiempo medio de concentración del auditorio. El predicador puede escribir la homilía pero al momento de predicar debería servirse de un esquema que le permita seguir el hilo lógico mirando a los fieles", sostuvo.
"Para ser actual -agregó Eterovic - el predicador debería tener en una mano la Biblia y en la otra el periódico".