Madrid, España
El Real Madrid remontó un nuevo encuentro en el Santiago Bernabéu (3-1), basado en su demoledora pegada en una tarde de poco futbol, para mantener el liderato firmando pleno de triunfos de local, ante un Sporting de Gijón que se marchó enfadado por decisiones arbitrales en acciones que decidieron el partido.
Se agarra el Real Madrid a la épica en el Bernabéu, alejado del fútbol vistoso de otros duelos, para dar la vuelta a un nuevo partido y transformar en aplausos los silbidos de su afición, con los que castigó la desmotivación de una primera parte para el olvido.
Regresó el conjunto madridista al escenario de una nueva desilusión europea sin reproche inicial en la grada. Acostumbrados a las malas noticias en Liga de Campeones, la afición aguantó 38 minutos de bostezo antes de silbar por una primera mitad de juego sin ritmo y terminar levantándose del asiento por el futbol eléctrico. Sostenido por impulsos cuando le vienen mal dadas.
ACCIÓN
La acción con Gonzalo Higuaín ante el Lyon desvió los focos de la crítica hacia el argentino. La paciencia de sus compañeros tiene un límite, aunque sea el líder indiscutible sobre el césped.
El ligero dominio local no encontró remate. Un cabezazo desviado de Higuaín (min.8), un disparo a las nubes de Esteban Granero (m.22) y el remate de más peligro, de nuevo del 'Pipita' que chutó cruzado en carrera (m.32) fueron los avisos blancos antes del primer disparo a puerta. Juan Pablo Colinas ante Cristiano, en una acción tras error de Diego Camacho, de tres para tres, en la que pecó de egoísmo.
El Sporting aguantó el juego de bajas pulsaciones madridista.
No se descompuso en ningún momento y sustentado en la calidad de Rivera, asociado con el trabajo incansable de Diego Castro, intentó sorprender a Iker Casillas. Miguel De las Cuevas chutó la acción más brillante del escaso balance ofensivo.
El francés 'Lass' Diarra está tonteando con su futuro. Instalado en su rendimiento más bajo desde que llegó a Madrid, los aplausos que agradecían su lucha en el centro del campo se han convertido en reproches a sus limitaciones en los pases. El chileno Manuel Pellegrini le sustituyó en el descanso. Aporta poco comparado con José María Gutiérrez 'Guti'. Su entrada cambia la cara del equipo.
El toque de Guti, que hace jugar con más rapidez y claridad a sus compañeros, más el grado de intensidad que subió el Real Madrid, le bastó para remontar. Salió en busca del triunfo, con un testarazo del holandés Rafael van der Vaart que rozó el larguero, pero se encontró con el tanto en contra.
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