No sólo el crimen organizado provoca miedo entre los habitantes de la zona sierra de Durango: también los elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) son temidos y repudiados.
Tres vehículos quemados, casas saqueadas, incomunicación, una jovencita golpeada y una población que dejó de confiar en los militares son el saldo que pudo constatar Franklin Ernesto Ake Maldonado, visitador de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), en los poblados Vascogil, El Naranjito y Benjamín El Alto, todos ubicados en la sierra de Santiago Papasquiaro.
La CNDH realiza una investigación pues los habitantes de dichos poblados -ubicados a varias horas de la cabecera municipal- decidieron interponer una denuncia formal ante la dependencia porque los soldados los obligaron a huir a las partes altas de la sierra para evitar ser golpeados. Los militares buscan sacarles información que ellos, aseguran, no tienen.
verifican queja
El visitador de la CNDH se trasladó hasta esa región serrana, donde aterrizó la mañana del domingo pasado.
El personal del organismo debió ser recibido por la autoridad, pero ésta nunca llegó. Por el contrario, junto con el amanecer llegó hasta ellos un grupo de mujeres originarias del poblado Vascogil, quienes los llevaron hasta la comunidad donde viven cuando mucho 60 personas.
Las mujeres explicaron que la semana pasada llegaron varias personas a las que identificaron como elementos del Grupo Especial de las Fuerzas Armadas, quienes irrumpieron en varios domicilios y sustrajeron artículos personales; a la vez tomaron a varias habitantes para interrogarlas sobre el paraderos de sus esposos, padres, hermanos e hijos.
La CEDH informó que el recorrido del visitador terminó ayer, luego del cual se conjuntaron tres denuncias por allanamiento, lesiones, robos y daños en propiedad ajena, atribuidos presuntamente al Grupo Especial de las Fuerzas Armadas de la Sedena.
El expediente está ahora en manos de la CNDH que, por ser una denuncia contra una instancia federal, tendrá a su cargo la investigación.