Hasta el último día de agosto, la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) registra expedientes de 68 personas desaparecidas por causas desconocidas, aunque la mayoría habrían sido plagiadas en levantones o secuestros.
La cifra representa sólo el número de personas que han decidido pedir ayuda en el organismo; un número considerable, aunque no estimado, no habría dado cuenta a instancia alguna.
De hecho, tan solo 44 de las 68 familias que sufrieron la desaparición de un ser querido han interpuesto una denuncia ante la Procuraduría General de Justicia en el Estado (PGJE). Por desconfianza, entre otros motivos, el resto apela a la capacidad de búsqueda de amigos, familiares y organismos no gubernamentales, antes que una investigación policial.
La cifra total contrasta con los números reportados en 2009: en aquel año se tuvo conocimiento de 43 personas desaparecidas, es decir un caso en promedio cada 8.5 días; en este año, se reporta una cada 3.5 días.
Entre los datos del 2010 aportados por el organismo de Derechos Humanos a nivel estatal, destaca que de las 68 personas cuyo paradero se desconoce, 58 son varones y diez son mujeres.
Por consecuencia también se percibe un incremento en desapariciones por género, pues en el 2009 se tuvo conocimiento de 37 hombres desaparecidos por seis mujeres.
De las 111 personas desaparecidas en 2009 y 2010, solo se ha sabido de la aparición de tres; no obstante, las instancias mantienen coordinación para incrementar las posibilidades de localizarlas.