S Iguen creciendo las versiones de que el nuevo gobierno se apresta para desaparecer la Secretaría de Seguridad Pública, crear la Secretaría de la Presidencia y que un civil encabece la Secretaría de la Defensa Nacional. Serían acciones que, de entrada, cambiarían la actual estrategia contra la violencia y, muy especialmente, la manera de combatir a los cárteles de las drogas, quienes al parecer crecen y se multiplican, pese a las publicitadas detenciones de sus líderes. En círculos políticos está cobrando fuerza la posible implementación de estas decisiones, que, al provocar un viraje en la conducción de esta guerra, o beneficiarían -de hecho, ésa es la idea- o afectarían más a la sociedad. Nadie en México ha pasado por alto los miles de asesinatos ocurridos en el sexenio, como para que haya otra estrategia errónea; ya el país no resiste una andanada peor de violencia.
La Secretaría de Seguridad Pública federal fue creada en el sexenio de Vicente Fox y uno de sus cercanos, Ramón Martín Huerta, tuvo la primera titularidad de esta dependencia. Martín Huerta murió en un accidente, junto con otros funcionarios, al colapsar el helicóptero en que viajaba del Distrito Federal rumbo al penal de La Palma (en ese tiempo Almoloya), el 21 de septiembre del 2005.
Después, la SSP adquirió especial importancia en el régimen de Felipe Calderón Hinojosa. A Genaro García Luna, su actual titular, ingeniero mecánico de profesión, se le ha dado trato de supersecretario, intocable e inamovible, pese a diversos señalamientos en los que se le involucra con el crimen organizado, además de sus malos resultados y sus montajes mediáticos, que han dado pie a la frase: éste es otro show de "García Luna Productions", refiriéndose a su afición por los reflectores en casos donde no se requieren.
A García Luna se le adjudica una cercanía con Calderón Hinojosa por encima de los secretarios de las fuerzas armadas y aun el de Gobernación. Guardadas las honrosas similitudes, se le compara con aquel policía silencioso, torvo, con apariencia de caballero, en los años sesenta, cuando gobernaba el PRI, Fernando Gutiérrez Barrios, quien cobró fama por las investigaciones secretas de aquel tiempo y llegó hasta el mandato de Carlos Salinas de Gortari.
Se asegura que García Luna, que estuvo al frente del Centro de Seguridad Nacional (CISEN) en el sexenio anterior, guarda en un recóndito sitio los famosos "expedientes negros" de algunos priistas, que seguramente ya se quedaron en ese baúl sin fondo de la impunidad en México.
Entonces, desaparecer la Secretaría de Seguridad Pública sería borrar todo ese trabajo sigiloso que García Luna ha realizado para el actual régimen y seguir desoyendo las voces que exigen el cumplimiento de objetivos tan básicos como integrar a todas las policías preventivas del país en una sola, o contar con agentes acreditados y de confianza.
Respecto al surgimiento de una Secretaría de la Presidencia, el nuevo gobierno que encabezará Peña Nieto, según ha trascendido, le atribuiría funciones propias de una vicepresidencia, figura que no existe en nuestro gobierno republicano. Sería una innovación en la historia mexicana contemporánea.
La propuesta de un civil para encabezar la Secretaría de la Defensa Nacional también representaría una novedad y habría que conocer con mucho detalle la justificación de una medida tan atípica, sobre todo porque no deben sentirse relegados los mandos castrenses. Precisamente Colombia, la tierra del general Óscar Adolfo Naranjo, asesor de Peña Nieto en seguridad, usa este modelo de un ciudadano al frente de lo que llaman Ministerio de Defensa.
De confirmarse estos movimientos, podría asegurarse que el próximo Ejecutivo intentará un cambio sólo de forma en la lucha contra la criminalidad, pero la etapa de valorar acciones drásticas y radicales apenas comienza para el equipo de Peña Nieto.
COLMILLOS Y GARRAS
SE REALIZARON AYER aquí diversos simulacros de siniestros en edificios públicos y centros comerciales, en el marco del Día Nacional de Protección Civil. Sonaron las sirenas de bomberos y patrullas que propiciaron cierta confusión en la ciudadanía, pero luego hubo tranquilidad al comprobar que nada fue real... POR CIERTO, AL cumplirse ayer 27 años del sismo de 1985 en el Distrito Federal, fue recordado aquí Rafael Hernández Piedra, quien fuera en ese tiempo presidente del Tribunal Superior de Justicia estatal y falleciera en ese fatídico terremoto. Era uno de los huéspedes del clásico hotel Regis, que colapsó aquella mañana del 19 de septiembre... UN TOTAL DE 10 clausuras de puestos fijos y semifijos realizaron recientemente los inspectores municipales, por falta de pagos a tiempo al Ayuntamiento, pero algunos comerciantes rompieron los sellos de clausura en presencia de los propios inspectores, lo cual es un delito e insulto para estos funcionarios municipales. Esperemos y se actúe en consecuencia contra quienes no saben conducirse por la vía de la legalidad.
TWITTER @rubencardenas10