Por fin, luego de tres años con un mes, el conflicto entre los ejidatarios de Pueblo Nuevo, dueños de las tierras por donde pasa la autopista Durango-Mazatlán, con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), se ha sido solucionado, pero no soltarán aún la caseta de cobro de Coscomate.
El último ofrecimiento que hizo la SCT el pasado martes a los ejidatarios fue el pago de 170 mil pesos por hectárea, un aumento del 79 por ciento a la oferta anterior que fue aceptada por los otros cinco ejidos que estaban en el movimiento.