Han pasado 38 días desde que La Santa Sede informó que el Papa Francisco había presentado un problema de salud y tuvo que ser hospitalizado en el Gemelli de Roma.
Al inicio su pronóstico se mantenía reservado, pero se sabía que se trataba de un cuadro respiratorio, que luego de los estudios correspondientes se dijo que era una bronquitis por infección polimicrobiológica.
Después, se sumó una neumonía bilateral, la cual lo llevó a tener al menos dos episodios críticos que incrementaron la atención médica y los días de hospitalización.
Aunque el Vaticano mantenía informados a los creyentes y todo el tiempo aseguró que el pontífice se encontraba estable, las oraciones por su salud se extendieron por todo el mundo.

Confirman alta del Papa
Este sábado 22 de marzo, se dio a conocer que el argentino sería dado de alta el domingo, esto tras 37 días hospitalizado.
Llegaría a la Casa Santa marta, en el Vaticano, para iniciar su periodo de reposo y seguir con las indicaciones del médico.
¿Cómo está de salud el Papa previo a salir del hospital?
Antes de dejar el hospital Gemelli, los médicos informaron que el Papa se encuentra estable desde hace 15 días y una vez que se instale en su residencia, permanecerá convaleciente durante al menos dos meses.
Reaparece el Papa Francisco
En el comunicado que publicó el Vaticano el sábado, manifestó que había la intención de que el pontífice se asomara para saludar, pero se mantenía a consideración.
No obstante, este domingo Francisco sorprendió a los más de tres mil creyentes que esperaban su salida, asomándose por el balcón de la Policlínica, sonriendo y saludando a todos los asistentes.
En el lugar se encontraban decenas de personas, todos aplaudían, mostraban algunos cartelones y gritaban su nombre: “¡Francisco, Francisco! ¡Te queremos! Estamos aquí por ti”.
Portando su tradicional vestimenta, en una silla de ruedas, con una sonrisa y la voz débil, el Papa tomó el micrófono para decir “Gracias a todos”.
Además, saludó a Carmen, una señora situada en la primera fila que llevaba un ramo de flores amarillas y se encontraba en Roma celebrando su cumpleaños, y agregó: “¡Y veo a esta señora con las flores amarillas! ¡Es brava!”
